Psilocybe cubensis: potencial neuropsicofarmacéutico de la psilocibina y psilocina
Frank Barrientos-Alfaro, Valeria Herrera-Rojas, Michelle Montero-Quesada, Jose Picado-Morales, Magally Sanabria-Brenes
Tecnología en Marcha May 20, 2025 DOI: 10.18845/tm.v37i9.7618 via DOAJ
Summary
AI-generated from the abstractFungi play a key ecological role and produce secondary metabolites, including alkaloids that can have hallucinogenic properties. Psilocybe cubensis, a common hallucinogenic mushroom native to Mesoamerica, produces alkaloids such as psilocybin and its dephosphorylated derivative psilocin. Research has explored the potential of these compounds in treating depression, anxiety, attention deficit disorder, post-traumatic stress, and obsessive-compulsive disorder. While mushrooms containing psilocybin are generally not toxic for consumption, they can cause side effects such as nausea, vomiting, headache, increased heart rate, and elevated blood pressure. Due to these effects and legal restrictions, this mushroom and its compounds are not currently marketed, but new research demonstrates their potential and highlights the need to consider their commercialization.
Study at a glance
| Characteristics | Review Peer reviewed |
|---|---|
| Keywords | Alcaloides psicoactivos Hongos Potencial biomédico Fármaco alucinógeno |
| Key finding | Psilocybe cubensis produces psilocybin and psilocin, which have potential for treating several psychiatric disorders, but legal and safety issues currently limit their market availability. |
Abstract
Los hongos juegan un papel clave en el mantenimiento de la vida en la tierra, ya que desempeñan múltiples funciones a nivel ecológico. Adicionalmente, son productores de diversos metabolitos secundarios, entre estos, los alcaloides, los cuales en ciertos casos pueden proveer propiedades alucinógenas. Psilocybe cubensis es una especie común de hongos alucinógenos conocida como “hongos mágicos”. Esta especie del filo Basidiomycota, originaria de Mesoamérica, produce alcaloides como la psilocibina y su derivado desfosforilado, la psilocina. Se ha estudiado el potencial de estos compuestos en el tratamiento contra distintas enfermedades como la depresión, la ansiedad, el trastorno de déficit de atención, el estrés postraumático y el trastorno obsesivo-compulsivo. Los hongos que acumulan psilocibina no suelen ser tóxicos para el consumo, pero sí pueden tener efectos colaterales como náuseas, vómito, dolor de cabeza, aumento del ritmo cardíaco y de la presión sanguínea. Dado esto y a limitaciones legales, este hongo y sus compuestos no se encuentran inmersos en el mercado; sin embargo, nuevas investigaciones demuestran su potencial y evidencian la necesidad de considerar su comercialización